lunes, 9 de abril de 2007

26 de abril






Fragmento de un escrito de Marti Aris, referido a la obra de Oteiza

"...esta investigación consiste en un proceso de vaciado, de desocupación espacial, que se corresponde con la creación de un vacío activo, definido como fuente de energía espiritual y física. La masa escultural se agujerea y adelgaza y mientras esta tiende a atrofiarse, el vacío se va adueñando progresivamente de la pieza. El espacio exterior penetra dentro de los límites de la escultura y se confunde con ella. El objetivo último es la conquista de un espacio desalojado, disponible, en el que estén impresas las huellas del laborioso proceso de sustracción y de eliminación. El vacío generado por la escultura de Oteiza está transido de misterio, cargado de interrogaciones, y el espectador se dispone ante el con actitud expectante, tratando de arrancarle una respuesta que la escultura calla. Pero el silencio que de ella se desprende es absorbente, acogedor. El propio Oteiza dijo: "Yo busco para la estatua una soledad vacía, un silencio espiritual abierto, que el hombre pueda ocupar espiritualmente" "...." "... la construcción del vacío es, en Oteiza, una acción orientada a la disolución de todo cuanto tiende a ocupar de un modo estable, bloqueador e inmovilizante, el interior de la obra, garantizando así su condición de lugar disponible, irreductible. La materia tiende a evaporarse, pero las operaciones a través de las cuales la escultura se ha ido desnudando resultan patentes e inteligibles. Lo que ya no es visible deja un rastro que se convierte en ingrediente de la obra. Cabe hablar, a propósito de Oteiza, del
vacío como construcción."...